Buzos celebran tradicional búsqueda del tesoro en lago de Constanza
Maren Wagenbreth (der.), Thomas Wagenbreth y Georg Häussler (izq.) sacan del lago de Constanza el cofre de madera durante la tradicional inmersión de los Reyes Magos.
Crédito Felix Kästle/dpa
Numerosos buzos alemanes volvieron a zambullirse hoy en el Día de Reyes en el lago de Constanza, en el sur de Alemania, en medio de un frío gélido, para la tradicional búsqueda del tesoro sumergido.
El cofre del tesoro, decorado con una calavera, fue sumergido a una profundidad de entre tres y cuatro metros cerca de la localidad de Überlingen, en el estado federado de Baden-Wurtemberg. Para encontrarlo, los buceadores tuvieron que buscar durante 80 minutos.
Como siempre, en el cofre —que pesaba entre 20 y 25 kilos— no había un tesoro real. Por lo tanto, y como cada año, los buceadores no encontraron oro ni joyas. En su lugar, había piedras para darle peso, una cruz de acero y, por primera vez, una botella de ron sin alcohol en vez de ron auténtico. Además, se incluyeron dos vales de regalo.
Esta tradicional actividad se celebra desde 1970 y atrae siempre numerosos espectadores. Es organizada por los grupos de buceo «Tauchgruppe Überlingen» y «Bodensee Aquanauten Team». El club de deportes subacuáticos de Friedrichshafen brindó apoyo técnico mediante la instalación de una cámara bajo el agua, lo que permitió a los interesados seguir el espectáculo en directo a través de un monitor en tierra firme.