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Descubrimiento científico: estrellas de hipervelocidad y la colisión cósmica de la Vía Láctea y Andrómeda

Un reciente descubrimiento científico reveló que las fuerzas cósmicas que impulsan el choque entre la Vía Láctea y Andrómeda están disparando estrellas hacia nosotros a hipervelocidad. Estos soles viajan a una velocidad tal que pueden escapar de la atracción gravitacional de Andrómeda y, de pasar lo suficientemente cerca de nuestro sistema solar, podrían desencadenar el caos en la Tierra. Este fenómeno es el preludio de la colisión que creará una megagalaxia dentro de aproximadamente 4.500 millones de años.

Descubrimiento científico: estrellas de hipervelocidad y la colisión cósmica de la Vía Láctea y Andrómeda

Un nuevo estudio liderado por Lukas Gülzow, astrofísico de partículas del Instituto de Tecnología de Karlsruhe, Alemania, junto con el profesor de física y cosmología de la Universidad de Sussex Malcolm Fairbairn y el profesor de física teórica de la Universidad de Bielefeld Dominik J. Schwarz, afirma que las estrellas de hipervelocidad son algunos de los objetos más rápidos de la Galaxia. Algunas de estas estrellas exceden la velocidad de escape y no están vinculadas a la gravedad de la Vía Láctea.

Estas estrellas errantes, al pasar cerca de otros sistemas estelares como el nuestro, pueden provocar un caos total. Su gravedad puede alterar el delicado equilibrio orbital de los planetas, moviéndolos de su órbita o lanzando grandes asteroides de la nube de Oort en dirección al sistema solar interior.

Las estrellas de hipervelocidad son objetos estelares con velocidades tan altas que pueden liberarse de los grilletes gravitacionales de sus galaxias originales. Pueden viajar a velocidades superiores a los 1.000 kilómetros por segundo, llegando incluso a los 2.300 kilómetros por segundo. En comparación, nuestro Sol se mueve a ‘solo’ 200 kilómetros por segundo alrededor del centro de la Vía Láctea.

El concepto de las estrellas de hipervelocidad fue teorizado por primera vez por el físico Jack Gilbert Hills en 1988, lo que llevó al descubrimiento de la primera estrella de este tipo en 2005. Desde entonces, la acumulación de datos, particularmente del observatorio espacial Gaia, ha ampliado nuestro catálogo de estos sprinters cósmicos. Según apunta esta nueva investigación, basándose en las recientes observaciones de Gaia, varios de ellos podrían tener orígenes extragalácticos.

La conexión entre Andrómeda y la Vía Láctea es un hecho conocido por los astrónomos. Ambas galaxias, unidas por la gravedad, terminarán fusionándose dentro de unos 4.500 millones de años, formando una nueva galaxia elíptica llamada humorísticamente ‘Milkdromeda’ por algunos astrónomos anglosajones. Este estudio indica que la colisión ya ha comenzado técnicamente hablando, calificando las estrellas de hipervelocidad como la vanguardia de este cóctel intergaláctico.

Las observaciones recientes de Gaia sugieren que algunas estrellas de hipervelocidad podrían originarse desde fuera de la Galaxia, apuntan los autores del estudio, subrayando que su investigación sobre la procedencia de estos rápidos viajeros celestiales apunta a Andrómeda. Las estrellas son propulsadas por tirachinas gravitacionales que pueden provenir de agujeros negros supermasivos o la desaparición explosiva de sus compañeras cuando éstas son partes de sistemas estelares binarios. Es en esos eventos cuando alcanzan velocidades lo suficientemente altas como para lanzarlas en estos viajes intergalácticos.

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