Radio UCentral – 107.1FM

Reducción de las 42 horas: el desafío estratégico que redefine la productividad y el talento en Chile

Hoy, encontrar un equilibrio real entre la vida profesional y personal dejó de ser una aspiración para convertirse en una condición crítica del mercado laboral. En este contexto, la reducción de jornada instala una pregunta de fondo para empresas y trabajadores: ¿cómo avanzar hacia un modelo donde eficiencia, bienestar y competitividad no compitan entre sí, sino que se potencien de forma sostenible?

La nueva ecuación: menos horas, más exigencia estratégica

La implementación de la Ley 21.561 incorpora elementos clave como bandas horarias, ajustes en el Artículo 22 y definiciones sobre la hora de colación, configurando un escenario que exige rediseñar la forma en que se organiza el trabajo.

Para Randstad, este proceso de ‘La Gran Adaptación’ refleja un cambio estructural en la gestión del talento, sustentado por las proyecciones del estudio HR Trends 2026:

Frente a este panorama, Rodrigo Jeldres, CFO para Randstad Chile, expresa: “Más que un ajuste en el registro de asistencia, estamos ante una reingeniería estructural del contrato social y productivo. La reducción de la jornada a 42 horas es el catalizador para que las organizaciones abandonen la cultura del presentismo y migren hacia modelos de alto desempeño basados en resultados. En este nuevo escenario, la eficiencia operativa y la experiencia del talento dejan de ser variables aisladas para convertirse en un sólo indicador de competitividad”.

De la norma a la estrategia: claves para adaptarse sin comprometer el alto desempeño

Para que esta transición sea sostenible, Randstad advierte que no basta con cumplir la ley. El desafío está en transformar este cambio en una ventaja competitiva, mediante una adaptación estratégica del modelo laboral.

Para las empresas

Para los trabajadores

La reducción a 42 horas marca el inicio de una nueva etapa, donde el éxito no dependerá solo de la regulación, sino de la capacidad de adaptación de todo el ecosistema laboral.

“El desafío país no es trabajar menos horas, sino generar mayor valor en cada jornada. Las compañías que logren sincronizar su eficiencia operativa con el bienestar de sus talentos serán las que definan el nuevo estándar de competitividad en el futuro del mundo laboral”, concluye Rodrigo Jeldres.

Salir de la versión móvil