En una reciente emisión del programa Habitar es Humano de Radio UCentral, la docente, arquitecta paisajista y ecóloga del paisaje Francisca Fernández abordó una problemática crítica para el desarrollo urbano y ambiental de Chile: el olvido del patrimonio natural en los espacios públicos.
A raíz de investigaciones recientes se reveló una cifra alarmante: menos del 15% de las especies vegetales presentes en las áreas verdes urbanas corresponden a flora nativa chilena. ¿Por qué existe esta enorme brecha y qué falta para integrar nuestro patrimonio biológico en la ciudad? Francisca Fernández señala que la solución requiere políticas públicas, educación y una estrategia articulada en varias capas.
Producción masiva en viveros
Para que los proyectos de paisajismo urbano a gran escala integren árboles, arbustos y áreas nativas, se requiere una industria viverista madura que sea capaz de producirlas de manera constante y a costos accesibles.
Sensibilización y valoración comunitaria
Educar a la ciudadanía sobre las ventajas ecológicas de las plantas locales, tales como la atracción de polinizadores, la menor demanda hídrica y el fortalecimiento de la identidad territorial, resulta un paso fundamental. De esta manera, se genera un sentido de pertenencia y un compromiso activo hacia el cuidado de estos espacios naturales dentro de las ciudades.
Investigación científica en condiciones extremas
Diseñar ciudades verdaderamente resilientes frente al cambio climático exige el respaldo de la ciencia aplicada. La experta enfatiza la necesidad de contar con profesionales e investigadores dedicados a estudiar el comportamiento de la flora chilena bajo los escenarios de alto estrés que caracterizan a los entornos urbanos.
Integrar la biodiversidad nativa en nuestras ciudades no es una tarea aislada ni inmediata. Como concluye Francisca Fernández, se trata de un proceso en abanico donde las políticas del Estado, la oferta técnica de los viveros, la investigación científica y la participación comunitaria deben avanzar a la par para devolverle la identidad natural al paisaje urbano de Chile.
