Cada 26 de marzo, Chile conmemora el Día del Técnico de Nivel Superior en Enfermería (TENS), una fecha que debería invitarnos no solo a saludar, sino a observar cuánto depende nuestra salud pública de quienes, muchas veces, trabajan lejos de los focos mediáticos.
Los TENS son esa pieza silenciosa, pero esencial, en el engranaje sanitario: están en los puestos de atención primaria, en los hospitales, en servicios de urgencia, en clínicas y en centros comunitarios. Son quienes acompañan, monitorean, ayudan y, en muchas ocasiones, el primer contacto entre el paciente y el sistema de salud. En situaciones de emergencia, campañas de salud pública o la atención cotidiana de pacientes crónicos y adultos mayores, su presencia es fundamental para que el sistema funcione con humanidad y eficiencia.
Según datos de la Superintendencia de Salud, hoy el 32 % del personal sanitario chileno son TENS, con una distribución de género de 85% mujeres y 15% varones, una cifra que habla de su peso real en la atención sanitaria nacional. Este porcentaje no es menor: significa que uno de cada tres trabajadores sanitarios que está en contacto con pacientes tiene formación técnica de nivel superior.
Sin embargo, a pesar de esta presencia masiva y del peso que tienen en la práctica clínica, los TENS han enfrentado históricamente una falta de reconocimiento normativo y profesional. Durante décadas, se les ha considerado casi solo personal de apoyo, sin integrar de forma clara sus funciones y competencias en el Código Sanitario, lo que ha generado tensiones en la definición de sus roles dentro de los equipos de trabajo.
Este año, la discusión se intensifica en torno a la implementación de la asignación técnica aprobada por ley, que benefició a más de 57 mil TENS en el país y representa un progreso concreto hacia el reconocimiento económico y profesional de su labor. Aun así, el desafío sigue siendo mucho mayor: asegurar que su formación, experiencia y contribuciones sean valoradas no solo con bonos o asignaciones, sino con políticas que reflejen su importancia dentro de los equipos de salud, a través de las políticas públicas.
Hoy, agradecer a un TENS no debe quedarse en una frase de saludo. Debe significar reconocer su rol clínico, su responsabilidad en la atención directa de pacientes y su aporte a la calidad del sistema de salud, reconociéndolos como parte integral de una red asistencial que cuida la vida de millones de chilenas y chilenos cada año. Feliz día del Técnico de Nivel Superior en Salud y gracias por su labor.
