Radio UCentral – 107.1FM

Atención Primaria de Salud: el desafío de hacer universal el derecho a la salud

El pasado 6 de septiembre, Chile conmemoró oficialmente el Día de la Atención Primaria de Salud (APS), una fecha que desde 2025 forma parte del calendario republicano y que nos invita a reconocer a quienes sostienen diariamente el cuidado de las personas, familias y comunidades. Pero también es una oportunidad para preguntarnos qué APS necesita Chile en 2026.

La respuesta parece clara: una APS universal, resolutiva, cercana y capaz de responder a las necesidades reales de cada territorio. Desde la Declaración de Alma-Ata de 1978 hasta la Declaración de Astaná de 2018, la comunidad internacional ha reconocido que la atención primaria constituye una estrategia fundamental para avanzar hacia la salud para todos. No se trata únicamente de acercar prestaciones sanitarias a las personas, sino de construir sistemas centrados en la promoción, la prevención, el cuidado integral y la participación de las comunidades.

Chile ha dado pasos relevantes en esta dirección. La estrategia de Atención Primaria Universal, iniciada progresivamente en 2023, alcanza en 2026 a 28 comunas y busca avanzar hacia una APS que atienda a toda la población, independiente de su sistema previsional, reduciendo barreras de acceso y fortaleciendo la calidad y oportunidad de la atención.

El desafío ahora es transformar esta política en una verdadera estrategia de Estado. Universalizar no significa solamente aumentar la cobertura: significa garantizar que una persona pueda encontrar respuesta oportuna cerca de su hogar, con equipos suficientes, infraestructura adecuada, tecnologías pertinentes y capacidad para resolver sus problemas de salud.

Los avances de 2026 muestran precisamente ese camino. La incorporación de estrategias de detección precoz de cáncer gástrico y colorrectal en las 28 comunas de APS Universal busca aumentar la resolutividad del primer nivel y acercar la prevención y el diagnóstico oportuno a los territorios.

Sin embargo, la universalidad también exige mirar aquello que determina la salud más allá de los centros asistenciales: vivienda, educación, trabajo, alimentación, medio ambiente, cuidados y condiciones sociales. Por eso, una APS fortalecida necesita trabajar con otros sectores y, especialmente, con las propias comunidades.

En este Día de la APS, el reconocimiento debe ir acompañado de un compromiso. Fortalecer el financiamiento, las condiciones laborales, la formación de los equipos, la participación ciudadana y la capacidad resolutiva no es un gasto: es una inversión en equidad y bienestar.

En 2026, el desafío ya no es preguntarnos si Chile necesita una APS fuerte. La pregunta es cuánto estamos dispuestos a hacer para que esa APS sea realmente universal. Porque hacer universal la APS es, en definitiva, avanzar hacia un Chile donde el derecho a la salud no dependa del código postal, del ingreso o del tipo de aseguramiento, sino que sea una realidad para todas y todos.

Salir de la versión móvil